analfabestia

Que pena de gente analfabestia y descerebrada

Vaya situación la de esta mañana en mi pueblo, sentados en un terraza de una plaza, estaba con dos amigas tomando un café y desayunando en una de las mesas de la terraza de un bar, hablando de nuestras cosas, niños jugando aquí y allá, algunos jugando a la pelota y mira por donde a uno se le escapa el zapato al darle a la pelota, zapato que cae cerca de una mesa, creo que no le llegó a dar, la camarera recrimina a los niños, estos piden perdón, explican que se les ha salido el zapato al golpear la pelota que lo sienten, surgen las risillas entre ellos, normal en una situación como esta cuando te regañan por algo tan gracioso como que se te escape un zapato al golpear el balón. Hasta ahí todo bien.

Pero, aquí bien lo bueno, la camarera se enfada por las risas, directamente piensa que se rien de ella y empieza a calentarse y les dice a los niños que se vayan de allí, que se vayan a jugar a su pais, que está harta de moros… Ya comienza el tema, los niños no se atrevían ni a acercarse a recoger el zapato, nosotros nos hemos quedao de piedra, “un poco de respeto” pedia la camarera mientras ella no mostraba ninguno hacia los niños.

Pero que va, ahí no queda la cosa, aún está lo mejor por venir, una clienta de la cafeteria, sentada en otra mesa que no tiene nada que ver con la situación y con una niña de unos 4 o 5 añitos, salta y dice algo así como “pos yo también me voy a meter”, “iros a vuestro pais”, “iros a la mierda” y algún improperio más. “Más respeto” pedia la señora de unos 40 y algo años, todo eso dirigiéndose a unos niños, 7 u 8 de entre 6 y 15 años. Lo que ha soltao esa mujer por la boca, como se ha puesto en plan energúmeno total, vamos, no sabíamos donde meternos.

Una de mis amigas se ha levantado, ha cogido la chancla,creo que era, y se la ha lanzado a los niños, pero como ya digo, no se atrevían ni a acercarse, a eso los niños han dicho “muchas gracias señora”, “muchísimas gracias señora”, “gracias”, todos han dado las gracias a mi amiga. Imagináos la escena.

Lo más gracioso de todo es que justo cuando la clienta energúmena, con su niña de pocos años (pobre cria, que educación va a recibir) justo delante, lanzaba esa clase de BURRADAS por la boca, han aparecido, eso me lo han contado, dos magrebíes y se han sentado en una mesa al lado, la camarera ha ido rápido a ponerles el café y lo que han pedido.

Digo yo, que habría que ser más consecuente, ¿no?. Si mandas a unas personas, en este caso unos niños a su pais y a la mierda, podrías hacer lo mismo con todos los de su mismo “pais” y “raza”… Que poca educación, que problemas de convivencia creamos de la nada y que futuro nos espera con este panorama.

Yo entiendo que tenga una terraza, pero no deja de estar en un sitio público, por mucho que pague, y al ser público es de todos y todas, de vecinos, vecinas, turistas e inmigrantes, de TOD@S! Así que hay que tener más “respeto” pero empezando por uno/a mism@. Y más cuando te diriges a unos niñ@s.

De que sirven las políticas de integración, de nada, está claro, vamos para atrás como los cangresos, cada vez me siento MÁS RARO en este MUNDO.

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